El Museo Thyssen Bornemisza ha realizado una acción de Micromecenazgo, totalmente exitosa, para la contribución en la restauración de la obra pictórica “La plaza de San Marcos en Venecia” de Canaletto (1723), una de sus obras de referencia.

La idea era obtener, por medio de micromecenazgo, un total de 35.000€ para completar la puesta a punto de la obra pictórica. Personas, tanto físicas como jurídicas, podían contribuir con aportaciones a partir de 35€ para dicha restauración. Hace unos días hemos sabido que finalmente han obtenido más de 54.000€ con esta finalidad, superando los objetivos previamente establecidos.

Una acción novedosa para el Thyssen para con una de sus obras más emblemáticas. Además de para liberar el peso del coste de la restauración, está claro que el Thyssen ha tenido una buena idea al acercar una obra referente del museo al público. De una forma sencilla y directamente enriquecedora, logran acercar un poco más la obra al público, y éste se siente participe y “mecenas” al poder colaborar con el mantenimiento y mejora de las grandes obras de arte. Ponen también en práctica un modelo de actuación que se está generalizando en Europa y que empieza a ser empleado en algunos museo nacionales

Cómo han organizado la acción de Micromecenazgo: Con una aportación mínima de 35€ hasta lo que cada “mecenas esté dispuesto a aportar”, se ha constatado hasta una contribución del 10.000€. Además, y también muy interesante, se da la opción de que cada persona pueda decidir en qué parte del cuadro quiere contribuir a restaurar. Este punto es muy innovador ya que hacen a los donantes aún más partícipes y que sientan la obra, o una parte de ella, como más suya.

Las donaciones se hacen online, a través de un espacio creado en exclusiva para el evento. Este también es un punto interesante, ya que acciones parecidas, como la del Prado, siguen con una idea mixta de online y física a través de una urna en el mismo museo. Aquí y el museo Thyssen se decanta por una opción 100% online. En este punto, echo de menos (aunque vemos que no lo han necesitado) la ayuda de un portal especializado en este tipo de acciones colaborativas).

El Mecenas, además de sentirse que han contribuido con el arte y la recuperación y mantenimiento de una obra de referencia, también podrán desgravarse esa donación en sus correspondientes impuestos. También se harán públicos los nombres de todos los colaboradores como forma de agradecimiento.

Este tipo de acciones se están generalizando en Europa (algunos de los principales museos europeos ya llevan varios años desarrollando este tipo de acciones con diferentes objetivos y finalidades), y están empezando también a llegar a España. Museos como El Prado o El Sorolla ya tienen activas campañas afines bien organizadas y en funcionamiento. “Nos hemos sumado a algo que ya funciona en otros países, donde la gente está más acostumbrada a hacerlo, como en Francia o Ámsterdam”.Ha explicado Pepa Octavio de Patrocinios del Museo Thyssen Bornemisza.