Webs Servicios Culturales

Hoy quiero tratar un tema que es una realidad, no solo en España, sino que lo vemos también en muchos otros países. Cuando entramos en muchas páginas webs del sector de cultura como pueden ser, por ejemplo, webs de museos, auditorios, teatros, excavaciones arqueológicas, fundaciones… nos encontramos con webs anticuadas y desactualizadas, poco funcionales y  para nada atractivas, no orientadas a los diferentes soportes como el móvil o las tablets, en las que es difícil encontrar lo que uno busca… Seguro que habéis vivido este tipo de situaciones.

Lo primero que podemos pensar es que quizás se deba a una limitación de presupuestos o a una ausencia de interés, motivos que estoy seguro que en muchos casos están presentes. Pero debemos pensar que muchas veces, estos organismos tienen presupuestos, reducidos, pero los tienen, para publicidad y no piensan en su página web. También debemos pensar que la falta de interés también es matizable, ya que estoy seguro que todos desean llegar más y mejor a sus diferentes públicos, por lo que la falta de interés tampoco creo que es un aspecto crítico.

Entonces, ¿qué otros motivos hay para encontrarnos un panorama tan desolador a nivel web de estos organismos culturales? Aquí quiero enumerar un conjunto de aspectos, que sumados a los dos anteriores, intentar vislumbrar el por qué de esta extraña situación.

  • Presupuestos Limitados: quizás sea la primera idea que se nos pasa por la cabeza, pero siendo sinceros, una página web sencilla, moderna y actual no tiene por qué ser cara. Además, muchos de estos organismos gastan más dinero en campañas de publicidad obsoletas y con un retorno más que cuestionable.
  • Falta de interés por la Web. Pienso que este motivo en el pasado podría ser importante, pero creo que hoy en día, en la cultura digital en la que vivimos, creo que está claro que nadie puede pensar que no le interesa o no le hace falta una página web o tener una presencia adecuada en internet.
  • Desconocimiento hacia el mundo digital. A veces lo que pasa es que hay un desconocimiento absoluto hacia lo digital y la web, que se piensa que es muy caro o que realmente no tiene beneficios para el ente cultural. Este caso es un claro ejemplo de otro de los problemas habituales, que es el desinterés. Aquí hay una importante labor por nuestra parte de concienciar y dar a conocer las ventajas del entorno digital.
  • Toma de decisiones centralizada o externa: en ocasiones la toma de decisiones sobre la página web no depende directamente del organismo en cuestión si no que depende de la institución en la que se encuentra asociada, como puede ser una Concejalía de Cultura, un Ayuntamiento, el Ministerio correspondiente o la Comunidad Autónoma… esto hace que la toma de decisiones sea más lenta y compleja y no siempre satisfactoria para los intereses particulares.
  • Responsable Digital no existe: ya sea por que sea un perfil que no existe o por que lo desempeñe una persona sin formación en este ámbito (como la responsable de prensa, por ejemplo) la web puede quedar relegada a un segundo plano.
  • Proveedor de Servicios: A veces el problema es que tienen un proveedor de servicios impuesto o centralizado o que regularmente trabajan con el mismo. Es un caso bastante habitual que este proveedor o no este capacitado para embarcarse en un proyecto de remodelación web o que sea excesivamente caro ya que sea el proveedor de referencia. Esto en ocasiones también es un freno.
  • Miedo al Cambio: muchas veces hay un miedo al cambio que paraliza este tipo de actividades y prefieren quedarse con lo que ya tienen, aunque sea malo. Tienen miedo a la inversión, a la posibilidad de que no quede bien, de que quede offline la web un periodo largo… todo ello son ejemplos de desconocimiento y de inseguridades.

Como conclusión principal que debemos sacar, es que somos nosotros, los profesionales del sector, las agencias digitales, o simplemente los asesores lo que tenemos el trabajo de quitar todos estos tipos de impedimentos, ya que la mayoría surgen del desconocimiento y las inseguridades. Ahí tenemos gran parte de nuestra responsabilidad ya que debemos inculcar que una web no tiene que ser costosa, ni generar un cambio dramático, ni ser un problema para el organismo.

Debemos, por tanto, conocer a nuestro cliente, conocer su problemática y el mix de motivos que le ha llevado a tener una web anticuada, poco adaptada y que no cubre las necesidades de sus visitas. Cuando comprendamos esas motivaciones, estaremos preparados para comprender al cliente y para poder conseguir que se produzca ese cambio.