Hay una dura realidad que afecta a la Promoción Cultural y que es que del total del Presupuesto General de Estado asignado a la Promoción Cultural, el 40% de ese montante quedar sin se asignado ni gastado a ningún proyecto.

Esta situación empezó a vivirse en el 2010, pero se fue agudizando con el paso de los años llegando a la cifra de 52% del presupuesto sin utilizar en el 2012. Pese a que se ha recuperado, en los últimos años la cifra de presupuesto destinado a Promoción Cultural no gastado ha rondado entorno al 40%. Una cantidad tremendamente elevada y más conociendo la realidad del sector.

Dentro de este ámbito, las partidas más afectadas, se encuentran quizás algunas de las más importantes como son “Fomento de las Industrias Culturales” y “Promoción y Cooperación Cultural”. En el primero de los casos, el más sangrante, el porcentaje de presupuesto no utilizado es del 85%.

Cultura alega que el motivo principal de este suceso es que: “Es una línea de créditos que está radicada en las comunidades autónomas y ante la falta de cumplimiento de los objetivos de déficit de las comunidades, estas ayudas no se pueden otorgar.” Cultura también confirma que están planteando acciones paralelas como habilitar una línea ICO específica para el apoyo de la industria cultural.

Para muchos profesionales del sector, realmente el problema reside en dos motivos claros:

  1. La Política Cultural en España nunca ha arraigado de forma clara en la sociedad. Además, es un sector más segmentado e incluso enfrentado si lo comparamos con otros sectores.
  2. También se alega que puede ser simplemente un enmascaramiento de los Presupuestos generales del Estado, haciendo crecer ciertas partidas de cara a la galería, para que luego éstas no sean dadas.

Consecuencias

Las consecuencias de que este presupuesto no sea inyectado en la economía de la Promoción Cultural es clave para poder comprender el estado de la misma actualmente:

  • La Promoción Cultural sigue teniendo una visibilidad muy reducida, con limitada presencia en la sociedad y escaso reconocimiento por parte del sector público.
  • Interesantes proyectos, empresas o servicios de corte cultural no pueden desarrollarse de forma satisfactoria por esta falta de apoyo estatal.
  • Sin la Promoción Cultural podemos decir que la cultura sigue siendo relegada a una minoría al no poder darse a conocer en la sociedad en general. De ahí que se mantenga ese aspecto peyorativo de la cultura como algo “elitista”.