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Hoy quiero comentar un caso práctico interesante que es el del cambio de nombre de una de las estaciones del Metro de Madrid, línea 1, de Atocha a Estación del Arte.

Lo primero es que el anterior nombre de la estación generaba muchos problemas, tanto para turistas como para ciudadanos, ya que esta estación de Atocha, tenía otra estación, justo la siguiente, que se llamaba Atocha Renfe. Lo que generaba muchas dudas en los viajeros que se bajaban indistintamente en una y otra.

Además la anterior estación de Atocha no tenía acceso directo a Atocha, sino que las salidas eran entorno a la plaza del emperador Carlos V.

Estos dos puntos hacían interesante que se produjese el cambio de nombre de la estación al ser una de las estaciones más turísticas y con más movimiento de viajeros.

El acierto está en haber puesto el nombre de Estación del Arte a la parada de metro que da acceso al área museística más importante de la ciudad. Con este cambio se eliminan todo tipo de dudas y se hace muy orientativo hacia el que va a uno de estos museos y no tiene claro que parada de metro es la correcta.

Además, la estación se ha vinilado con imágenes de algunos de los cuadros más representativos que nos podemos encontrar en el Museo Reina Sofía y en el Museo del Prado. Por lo que hasta el más despistado, seguro que sabe a en qué estación debe bajarse para poder ir a uno de estos museos.

Estos vinilos además de ayudar al viajero, dan a la estación un elemento diferencial y de valor, convirtiéndola en una de las más singulares de la capital.

De esta forma sencilla podemos decir que:

  1. Se obtienen más visitas a estos dos museos
  2. Se ayuda al viajero, especialmente al turista, para evitar confusiones de estaciones
  3. Se contribuye a la imagen de marca de los museos
  4. Se potencia la imagen del Metro al asociarse, al menos en esta parada, con algunas de las grandes obras artísticas.
  5. Contribución cultural. Recuerda a los viajeros, algunas de las obras que puede ver en esto museos y que todos conocemos pero que quizás todos nos hemos visto en directo.

Esta acción no es la única que encontramos en el Metro de Madrid parecida. Por ejemplo en la parada de Metro que da acceso al Auditorio Nacional de Madrid, se han instalado, hace ya muchos años, un conjunto de imágenes de interés asociadas al mundo de la música. Estas imágenes contribuyen no solo a diferenciar y dar personalidad a la estación, sino que además contribuye a la cultura.