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Primark fracasa en su estrategia onmicanal y hace agua en su tienda online

La estrategia de desarrollo y crecimiento de Primark siempre ha estado muy ligada al desarrollo físico por medio de tiendas, dejando la parte online muy descuidada. Era su estrategia para captar clientes y generar volumen de ventas.

El gran problema se vislumbra en el análisis de los resultados del Primer Trimestre de 2020, unos datos generales muy positivos (683 millones de beneficio), pero que también ponen de relevancia un problema importante, la escasa eficacia de su venta online.

Este problema hace que desde que el 22 de marzo se procediera al cierre de su última tienda, los ingresos de la compañía por ventas se han reducido casi al 100%. Es decir, que la tienda online de venta de sus productos no ha generado ventas y este debería haber sido la única fuente de ingresos de la empresa.

Como confirmaba George Weston, director ejecutivo de ABF Desde que la última de nuestras tiendas cerró el 22 de marzo, no hemos vendido nada. Una de las mayores cadenas minoristas de ropa del mundo está completamente cerrada”.

Esto contrasta enormemente con otros grandes operadores del sector como El Corte Inglés, Zara o Mango, cuyas tiendas online están funcionando bastante bien y están logrando una línea de ingresos importante en estos tiempos en lo que la venta en tienda es imposible.

Está claro que el estado en el que actualmente estamos era difícil de prever, pero lo que no es lógico es que hasta el momento, una empresa como Primark, con su expansión, crecimiento, volumen de ventas… no tuviese una estrategia omnicanal lo suficientemente desarrollada y compensada.

La venta online ocupa cada vez más importancia en todas las empresas del sector retail. Además, es una tendencia de evolución lógica que cada vez se compre menos en tienda para comprar más online.

Primark debería tener una estrategia de ecommerce bien desarrollada. Va más a allá de tener una tienda online donde realizar la venta, implica un trabajo de captación de usuarios, de trabajo de redes sociales, de desarrollo de bases de datos, de creación de contenidos, promociones especiales online… ir convirtiendo, con el tiempo, el espacio online en un espacio de ventas más de la empresa.

Sinceramente creo que debería rodar alguna cabeza de los directivos que relegaron a un segundo plano la venta online.