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Errores habituales a evitar cuando queremos llevar un proyecto cultural a la realidad

Convertir un proyecto siempre es difícil y más si nuestro producto o servicio es del sector cultural. Vamos a analizar una selección de los errores más habituales que suelen provocar el fracaso en muchos de los proyectos culturales que terminar por no ser viables

  • No tener claras las fuentes de financiación: muchos proyectos mueren incluso antes de arrancar cuando los fondos propios son insuficientes y los bancos no ven viable esta inversión. Se debe tener articulada un conjunto de potenciales fuentes de inversión en el caso en el que las principales no sean viables (ver nuestro artículo sobre financiación de proyectos culturales 2020)

 

  • Tener unas previsiones de retornos poco realistas: otro gran error es tener una previsión de retornos o ingresos del proyecto excesivamente favorables. Debemos ser realistas a la hora de prever los ingresos que generarán nuestro proyecto. No nos debemos mentir

 

  • Excesiva dependencia de ayudas públicas: cuando un proyecto nace con una dependencia muy alta en ayudas públicas, es un proyecto con muchas posibilidades de fracaso. Lo ideal es que un proyecto sea auto sostenible con lo que genere de ingresos propios o al menos se logren cubrir por esta vía con la mayor parte de los gastos del mismo. Recordemos que ñas ayudas públicas van y viene y que no siempre llegan cuando realmente se necesitan.

 

  • Falta de un Plan de Marketing: muchas veces la creación de un plan de marketing nos podrá determinar la viabilidad de un proyecto. La ausencia de este trabajo previo puede llevarnos a un error y arrancar un proyecto que desde un principio quizás no fuese rentable.

 

  • No haber realizado un Estudio de Mercado: En relación con el plan de marketing, la realización de un estudio de mercado para conocer el público potencial, nuestra competencia o el entorno social y legal de la actividad puede hacer que nos falte información sobre la rentabilidad y viabilidad de nuestros proyectos.

 

  • No tener un asesor externo que nos pueda orientar: muchas veces, poder contar con una persona con conocimientos que no esté tan implicada como nosotros en el proyecto nos puede orientar sobre los pasos a seguir. Recordemos que cuando estamos implicados al 125% en un proyecto, muchas veces perdemos la imparcialidad sobre el mismo.

 

  • Dificultad para encontrar profesionales capacitados: otro gran problema es encontrar profesionales capacitados, sobre todo al principio. Además, como en todo arranque, muchas veces no se les puede pagar un salario equivalente a su valía. La elección de profesionales poco capacitados también puede ser un factor en el fracaso de muchos proyectos

 

  • Desconocer el potencial de las nuevas tecnologías e Internet: Aún hoy muchos emprendedores del sector cultural no conocen todo el potencial de internet como medios de difusión, contacto con clientes y de vía de ingresos y financiación.

 

  • Ego (yo lo puedo hacer todo solo): otro problema habitual es pensar que uno sabe de todo, que lo podemos hacer todo nosotros mismos. Ya sea por falta de conocimientos o de tiempo, debemos saber delegar y dejarnos aconsejar.

Esta es solo una selección de errores habituales a la hora de implementar un proyecto cultural y llevarlo a la realidad. Aún así, debemos reconocer que hay muchos más factores de riesgo y que también depende mucho del tipo de producto o servicio cultural ofrecido.