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Definimos coste de oportunidad como el coste de la opción que hemos renunciado por haber tomado una determinada decisión en lugar de otra.

En muchas ocasiones a este coste se le debería añadir los potenciales beneficios que podríamos haber obtenido con la mejor de las opciones descartadas.

Ei término “Coste de Oportunidad” fue inventado por Friedrich von Wieser en su “Teoría de la economía social” de 1914. Desde entonces ha sido un concepto muy trabajado y desarrollado, pero no ha perdido relevancia en los estudios financieros, de costes  y de viabilidad de empresas.

Sn basa en el principio de rentabilidad esperada y surge en una sociedad en la que estaba cada vez más patente la limitación de recursos y la necesidad de una correcta toma de decisiones a nivel empresarial. Nos obstante este concepto podemos extrapolarlo a la vida cotidiana.

Por ejemplo, tenemos 100€ y tenemos dos opciones de inversión durante un año. Una es invertir en un negocio de un amigo y la otra invertir en unas acciones en bolsa. Finalmente nos decantamos por invertir en el negocio del amigo. El coste de oportunidad sería lo que hemos dejado de ganar por no haber realizado la inversión en bolsa (pongamos por ejemplo que hayan sido el 20€) Ese sería el coste de oportunidad de esta toma de decisión.

Estos costes de oportunidad no los debemos añadir a los costes que nos generará la decisión empresarial tomada, sino que nos debe servir como referencia para poder determinar si la decisión finalmente ha sido la acertada. También nos puede establecer una meta a alcanzar con la opción que hemos tomado, es decir que como mínimo obtengamos una rentabilidad igual al coste de oportunidad.