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Cómo nos puede afectar el coronavirus en nuestras empresas y proyectos culturales.

Las primeras consecuencias en el mundo del arte por el Coronavirus ya empiezan a aparecer: cancelaciones de conciertos y eventos escénicos, recomendaciones de evitar aglomeraciones de personas, cierre temporal de espacios públicos, reducción de público en museos y galerías, cierre temporal de instituto y universidades…

Debemos pensar en dos vectores que afectan al sector cultural de una forma muy especial, por un lado, la cultura suele estar muy vinculado al contacto social (conciertos, museos, universidades…) y por otro lado, estamos ante un mundo muy globalizado, en el que un determinado problema en un país puede afectarnos de forma directa o indirecta.

No vamos a entrar en si es justificado o no las medidas que se están tomando. Vamos a intentar ver cómo nos pueden afectar ciertas decisiones, cosas que tendremos que mejorar en el futuro y como probablemente todas las empresas del sector no logren superar este bache.

Cancelación de eventos escénicos: ya sea por que los promotores cancelen o sean las propias compañías y orquestas, se están produciendo las primeras cancelaciones de eventos culturales.

Pólizas de Seguros: además, los seguros actualmente han añadido una clausula en la que excluyen de dar cobertura a cancelación de eventos culturales por epidemias y pandemias y se cita de forma específica al coronavirus. Por lo que se complica la reclamación y recuperación de los gastos previos generados por estos eventos. Atentos a este punto.

 

Contratos: hasta la fecha, no quedaba perfectamente definida la clausula de Causas de Fuerza Mayor a la hora de cancelar un determinado evento cultural por pandemia y epidemias. Esto es un punto importante ya que tanto el organizador como la otra parte tendrán que llegar a un acuerdo o terminar en tribunales.

Lo que está claro es que a partir de ahora los contratos deberían ser un poco más específicos en estos ámbitos.

Relaciones Laborales: otro riesgo potencial es el contagio de empleados que puedan estar expuestos al público y las consecuencias que puede tener en una empresa, tanto de bajas laborales, como de consecuencias jurídicas.

En este ámbito, quizás sea necesario generar un protocolo de atención al público, así como proveer de elementos de protección e información a los empleados

Reducción de público a museos y galerías: otra de las consecuencias de este pánico es la reducción de público a museos, salas de cine, conciertos y espectáculos… Si esta reducción se alarga en el tiempo, tendrá repercusiones en lo que, para muchas empresas en la única o principal fuente de ingresos, la venta de entradas.

Descenso de turismo: Muy en línea con el anterior, pero por su importancia necesita de un punto específico. También se tendrá que tener en cuenta la reducción de turismo a la establecer las consecuencias de este virus. Grandes museos, salas o teatros pueden verse especialmente afectados por este descenso.

Medios de Comunicación centrados en el Coranavirus: esto provoca que haya menos espacio del habitual para hacerse eco de los eventos culturales. Además, siempre se corra el riesgo que un determinado contagio pueda focalizar el interés de los medios de forma negativa.

Problemas con proveedores: muchas empresas pueden tener proveedores de zonas afectadas o proveedores de proveedores… esto puede provocar problemas para obtener determinado suministros o materiales, roturas de stock, que puedan ser necesarios para desarrollar una determinada actividad.

Se habla de una perdida de 1,3% del crecimiento económico mundial previsto para el 2020. Aunque las previsiones establecen una potencial caía del 3,2% según el FMI.

Empresas cotizadas en bolsa: no debe haber muchas empresas del sector cultural en bolsa, pero hasta el momento, en el IBEX lleva más de 35.000 millones de Euros la factura estimada por la incidencia del Coronavirus.

 Bulos informativos: debido al peso de las redes sociales, a la transmisión de informaciones (verídicas o falsas) y a que es un tema candente, hace que sea compleja controlar la información. Si alguna noticia negativa salpica contra una determinada entidad cultural, será muy difícil canalizar la información y podría tener repercusiones graves.