Seleccionar página

Una de las opciones de futuro de la música, salas y festivales es la potenciación de los servicios en streaming, tanto en directo como en diferido.

Ya sea como fuente de ingresos adicional o como medio de no perder una temporada, ofrecer la posibilidad de ver un concierto o recital a través de un espacio digital, gana fuerza y se acelera gracias a esta época en la que vivimos.

Lo que hasta hace unos meses era impensable y solo contábamos con algunas pocas experiencias previas de éxito, con la Pademia COVID-19, se ha acelerado el proceso digitalizador y el uso de plataformas, propias o generales, para hacer llegar la actividad musical.

Un desarrollo que consideramos, a todas luces, como sin retorno. Está claro que no podrá substituir a la música escuchada en directo en una sala. Pero sí que es una opción que por su comodidad, facilidad, economía y potencial alcance, tendrá mucha repercusión.

Actualmente estamos viendo esfuerzos muy interesantes en muchos promotores, como el Festival Internacional de Granada, entre otros muchos, que ha desarrollado la posibilidad de ver los conciertos limitados en aforo, por medio de internet, tanto en plataformas propias, como a través de Youtube, con conciertos de Javier Perianes, Jordi Savall o Fabio Biondi. Y todo esto en un margen de tiempo muy ajustado.

Sin duda, muchos programadores y promotores tendrán que estar muy atentos a este importante desarrollo y lo deberían empezar a tener en cuenta como un servicio adicional que poder ofrecer. Ya sea gratuito o de pago. Aún queda mucho por desarrollar y ver qué modelos son los que mejor funcionan.

Estamos en un momento apasionante en lo que a la digitalización de la música se refiere.