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Uno de los grandes miedos de todo artista o empresa cultural es que se produzca un impago una vez realizado el proyecto o la representación

Es muy duro cuando una vez enviada la correspondiente factura por un trabajo bien realizado y pasado un tiempo prudencial, el contratante empieza a darte largas con el pago. Además, cuando en muchas ocasiones ya hemos incurrido en gastos para poder realizar ese trabajo.

Morosidad. Una realidad en cultura

Para nosotros, los impagos son una realidad y un miedo constante. Hay grandes contratantes que jamás se retrasan (aquellos que tienen un gran nombre y tienen un gran calado público), pero otros, por lo general los más pequeños, los privados o con los que nunca hemos trabajado, son lo que más riesgo corren en realizar impagos.

Siempre tenemos que saber con quien estamos contratando, qué riesgos debemos soportar e incluso aumentar nuestras tarifas ante el riesgo potencial de retrasos o impagos.

El proceso suele ser el mismo, en un principio siempre te coge el teléfono y te da largas. Luego empieza a ser cada vez más complicado contactar con el responsable hasta que llega un momento en el que nunca te coge el teléfono. Las escusas son cada vez más peregrinas y siempre ajenas a su responsabilidad: no nos ha pagado el patronato, estamos esperando una ayuda del ayuntamiento…

Que hacer cuando tenemos un impago

Ahora vamos a ver algunos de los pasos más lógicos y habituales en el caso de impagos

 

  1. Lo primero es notificar por Burofax con confirmación de recepción y contenido que está pendiente de abono una factura
  2. El siguiente paso es pedir a Hacienda la devolución del IVA por una factura no cobrada. Es una ayuda poder recibir el IVA que has tenido que pagar pero que no has podido cobrar.
  3. Recurrir a una empresa especializada en cobro de impagos. Por lo general cobran una comisión del importe de la factura. Esta opción es sencilla pero costosa. Además, suelen siempre aceptar lo caso que son más sencillos de ganar.

Preparando la llegada a tribunales

Pasada esta secuencia, el siguiente paso es realizar un aviso serio de que se procederá judicialmente. Para ello será importante:

  • Buscar un procurador local (de donde sea el promotor) y contratar sus servicios. Muchas veces los promotores deciden pagar las facturas cuando pesa sobre ellos la posibilidad de entrar en vía judicial.
  • Buscar un abogado que colabore con el procurador para dar el siguiente paso si finalmente no conseguimos que avance el abono de la factura.

Por lo general, llegados a este punto, el promotor puede decidir a realizar el pago ya que puede tener miedo a que realmente haya un juicio que va a perder o que ha ganado el tiempo suficiente para poder pagarte.

Si después de todos estos procesos aún no has cobrado, no te queda otra que llegar a los juzgados y esperar tener suerte. Pero recuerda que la ley siempre está de tu lado en estos casos.

Los Impagos son más habituales en unos sectores y ámbitos culturales sobre otros. Así, por ejemplo, en nuestras experiencias, el segmento de la música clásica, danza u ópera, no suele haber muchos retrasos, sin embargo, y dentro del mismo ámbito, los impagos se multiplican en otros estilos musicales como el rock o el flamenco.

Con todo, en el musical es un factor muy habitual el de los impagos, así por ejemplo, muchos artistas como por ejemplo Montserrat Caballé exigía el pago del recital en el descanso de su actuación bajo la amenaza de que se marcharía sin más miramientos tras informar del suceso a la audiencia. Siempre pagaban.