Seleccionar página

Vamos a intentar analizar los principales problemas de tener la cultura 100% subvencionada por el estado y gratuita totalmente para los ciudadanos.

Partiendo de nuestro anterior post, vamos a intentar definir un conjunto de inconvenientes al ofrecer la cultura totalmente gratis a la sociedad, aunque también recordemos que la cultura debe estar accesible (ver post Cultura Gratis), pero sí que debemos tener presente estos aspectos

 

1.          Pérdida de Valor de la Cultura: si una cosa tiene la gratuidad en un producto o servicio es que este pierde valor en la mente del consumidor. Lo hemos visto en numerosos ejemplos y estudios.

2.          Potencial pérdida en la calidad de la cultura ofrecida. Si la cultura está 100% subvencionada por el estado, es muy probable que este estado, para aligerar la factura cultural, busque opciones de recortar gastos, como la calidad de las propuestas artísticas y culturales ofrecidas.

3.          La gratuita no asegura aforos llenos: pese a la gratuidad en un producto cultural, esta gratuidad no asegura un éxito en público ya que, en muchos casos, esta cultura ha perdido interés.

4.          Presupuestos Culturales limitados: Otro problema es que los presupuestos estatales o locales en cultura suelen ser muy limitados. El hecho de que la publicidad sea 100% subvencionada tendría un gran peso en estos presupuestos, por lo que la calidad y cantidad de productos culturales ofrecidos sería limitado.

5.          Programación Cultural: También el hecho de que la cultura esté muy centralizada es algunos organismos públicos, es que sean unos pocos aquellos que programan, por lo que a veces se puede centrar en algunas preferencias culturales sobre otras, por ejemplo, se pueden centrar más en propuestas más contemporáneas o propuestas de un determinado cariz

6.          Control Público Cultural: El hecho de tener una programación cultural pública de peso también implica un control estatal sobre lo que se programa o no, limitando la riqueza, en muchos casos, cultural.

7.          Limitación de la Programación Cultural Privada: está claro que, si hay una gran presencia de cultura subvencionada, se limita mucho la capacidad de desarrollo y éxito de los programadores culturales privados, ya que no pueden competir con la gratuidad del servicio público.