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La comunicación y la cultura son dos áreas de trabajo que deberían estar muy integradas pero que, en la realidad, no lo están tanto. De aquí surgen muchos de los problemas de la cultura para alcanzar a la sociedad.

Podemos analizar tres momentos en los que la comunicación y cultura interaccionan de forma estrecha:

  • Arte como la Comunicación del artista

El artista, cuando realiza arte, por ejemplo, canaliza lo que desea transmitir, lo comunica hacia el espectador. Codifica aquello que quiere transmitir en prosa, pinturas o arquitectura, esperando que sea descodificado por el público

  • Comunicación como protección de la cultura

Por otro lado, la cultura, en un nivel más conceptual, debe llegar a la población, es parte de su razón de ser y la forma de llegar a ella debe ser facilitada por una correcta comunicación. Aquí debería surgir un binomio colaborativo muy estrecho. Cuando hablamos por ejemplo de Bien Cultural, Conservación o de Patrimonio, son conceptos en cuyo ADN está hacer llegar a la sociedad ese elemento cultural.

  • Comunicación como difusión de cultura

Además, hay un tercer punto de conexión entre la cultura y la comunicación. La cultura entendida como bien económico necesita de la comunicación para activar, generar el interés y lograr su difusión.

La cultura y los mecanismos a su servicio como la Gestión Cultural, los grandes entes públicos, las empresas y proyectos culturales… tienen dentro de sus elementos básicos llegar a sus correspondientes públicos y audiencia.

Gracias a estas tres interconexiones entre cultura y comunicación, podemos detectar la relación tan estrecha e íntima que tienen. Una relación necesaria y en el que la una no podría vivir sin la otra. Sin embargo, hoy en día, esta relación no es tan estrecha como debería ser:

  • Muchas veces el público no está capacitado o interesado en entender el arte y lo que quiere transmitir el artista. En otros casos es el artista quien codifica su arte para que solo unos pocos puedas entenderlo.
  • Muchos entes culturales no saben cómo llegar a sus públicos. A veces no saben ni quienes son sus públicos objetivos.
  • Muchos organismos no consideran la comunicación como un elemento fundamental. Si no se considera como algo importante, lógicamente no se invierte ni se cuida como parte importante en la organización.
  • Las acciones de comunicación que hacen muchas instituciones son las mismas que hacen desde varias décadas atrás, por lo que es una comunicación desfasada que no sabe aprovechar todo el potencial actual.
  • Muchos organismos consideran que el público debe ir a ellos, no tanto ellos al público. Las estrategias “push” y “pull” son válidas, pero se necesitan crear cauces para llegar al público y también para que el público pueda llegar al ente.